Aránzazu Guevara nació a principios de la década de 1980 en Río de Janeiro, hija de un Garou español y una humana brasileña. Desde su nacimiento, su destino fue marcado por Avaritia, quien la preparó para ser el centro del Rito de la Llegada del Creador. Durante su infancia, vivió tranquilamente con sus padres, ajena a los oscuros planes que se tejían a su alrededor.
A la edad de siete años, Aránzazu fue arrebatada de su hogar y entregada a la Estigma, una figura siniestra que la sometió a un proceso de preparación para el ritual. Durante dos años, su cuerpo fue moldeado y su mente condicionada, todo con el objetivo de cumplir con el propósito de Avaritia. Sin embargo, cuando llegó el momento de realizar el rito, algo salió terriblemente mal. …
Aránzazu Guevara nació a principios de la década de 1980 en Río de Janeiro, hija de un Garou español y una humana brasileña. Desde su nacimiento, su destino fue marcado por Avaritia, quien la preparó para ser el centro del Rito de la Llegada del Creador. Durante su infancia, vivió tranquilamente con sus padres, ajena a los oscuros planes que se tejían a su alrededor.
A la edad de siete años, Aránzazu fue arrebatada de su hogar y entregada a la Estigma, una figura siniestra que la sometió a un proceso de preparación para el ritual. Durante dos años, su cuerpo fue moldeado y su mente condicionada, todo con el objetivo de cumplir con el propósito de Avaritia. Sin embargo, cuando llegó el momento de realizar el rito, algo salió terriblemente mal.
Del pecho de Aránzazu emergió un círculo azabache de energía negativa, del cual brotaron miles de manos escuálidas y se escucharon lamentos de dolor. Aunque la niña no sufrió daño físico, su cuerpo se convirtió en un conducto hacia un abismo infernal de almas perdidas. Este inesperado giro desbarató los planes de Avaritia, quien, incapaz de controlar la situación, asumió la responsabilidad del cuidado de Aránzazu.
A lo largo de su vida, Aránzazu ha sido testigo de la lucha interna entre la luz y la oscuridad que reside en su interior. Su existencia es un reflejo de la complejidad y la dualidad que caracteriza a los Garou, seres destinados a proteger el equilibrio del mundo mientras enfrentan sus propios demonios internos.
La historia de Aránzazu es un testimonio de resiliencia y determinación, una narrativa que invita a reflexionar sobre el destino, la identidad y la lucha constante entre el bien y el mal. Su vida, marcada por sacrificios y desafíos, resuena como un eco de las batallas que todos enfrentamos en nuestro camino hacia la autocomprensión y la aceptación. https://naufragio.net/aranzazu-guevara/